Etiquetas

1984 (1) 1988 (1) 1991 (1) 2013 (1) 2014 (25) 2015 (8) 2016 (6) 2017 (84) 2018 (121) acrosticos (11) Álvaro (1) colaboración (6) copla (1) diciembre (2) Haiku (5) hokku (1) lira (2) microcuentos (22) micropoema (9) Mondô (1) poesía (156) prosa-poética (4) relato (2) Senryu (5) soneto (3) tanka (1)

¿Que es Entre Palabras?

Este es un espacio donde poner en orden, todas las palabras que se agolpan en mi cabeza, en forma, de poemas, pensamientos, reflexiones... Soy Hortensia Márquez Chapa, bienvenido/a.¡¡¡

martes, 24 de abril de 2018

Huecos y muecas

Me acurruco en un espacio.

Un hueco repleto de días,
de silencios cabizbajos 
muecas mohínas. 

Donde lo sustantivo 
no tiene nombre.
Y el verbo se aplica
como decreto. 

Descreída ya de tantas cosas,
deambulo y me acurruco,
en un acto constante y casi reflejo.
Harta de ir para volver,
y volver porque nunca debí ir.

Me pierdo


Y como voy a crecer
si te colaste en mis calcetines
y no puedo avanzar.

La medianoche me llama,
y el abisal de sus ojos me arrastra.
El oleaje sigue fuerte,
y me mantengo en esta caída,
que me lleva a profundidades desconocidas.

Me pierdo.

lunes, 23 de abril de 2018

Día del libro (23 de abril)


Beber de las fuentes
que la mano de otros te ofrece.
Encontrar historias
y vidas afines y distantes.
Conocer,
aprender,
descubrir,
volar,
viajar,
sumergirte en un mar de sensaciones.

Dejarte llevar por vidas,
historias,
sentimientos,
anhelos,
deseos
y buscar en rincones ocultos otras puertas.

Llenarte el alma,
la mente,
el corazón,
y saber que aún puedes encontrar más.

LEER UN BUEN LIBRO.

domingo, 22 de abril de 2018

Relato de una inconformista conforme


Se me fue la mano con la vida.
Dar más, no significa recibir más,
es mejor no esperar nada de nadie.

Los campos de trigo se van secando
y a la mañana le salió un sarpullido negro.
Los coleópteros campan a sus anchas
por los edredones fríos y las mantas de agujeros.
¿Dónde guardé los cuatro rayos de sol estacional?

Hay que corregir y no lamentar.

Los deshollinadores siguen limpiando
el hollín de miles de bocas negras
que escupen verbo gris y oscuro.
Trabajo para un sinfín de vidas.

Hay que buscar soluciones y no lamentar.

Me aferré a esperar un mañana mejor
que la vida me dice que nunca llegará.
El inconformismo me susurra,
pero la aceptación me tiene atada de pies y manos.


Trasnochada ironía de una hora compleja
y anticuada, que sólo busca hacerse notar.

Cuando por fin escape de la falsa comodidad,
me pondré las alas y la capa de notas musicales.
Cogeré mi lienzo blanco y mi pluma
y me iré en busca de mares de tinta
y campos de gargantas libres y oídos limpios.

Complemento vers-átil

Tras la esquina redonda,
la que da al callejón de la risa.
Donde las mandarinas comen miel
y las pelusas viejunas saben más de lo que dicen.
Donde las patatas saben a ajo y sueños
y la vainilla rellena los melones dulces.
Se encuentra el "Bareto de pasa, pisa y baila" 
Donde los recitales de música son en directo
y la poesía se bebe en tragos cortos.

Allí quedamos las almas con chispa,
las que ponemos un pellizco a todo.
Las que sacamos jugo a la vida
y montamos a lomos de madrugadas voladoras 
y noches de hierbabuena y lima.

Allí te espero.



A mí complemento vers-átil de palabras libres y desenfadadas JanaRivera

sábado, 21 de abril de 2018

Amanecida en sueños



Amanecí a lomos de un Pegaso blanco,
desbocado y aleteando ,
como en un galope alocado y hermoso.
Y es que la vida es sueño,
ya lo dijo Calderón de la Barca.

Amanecí en colores
y con la boca de fresa,
con las manos aladas
y el corazón crepitando,
en calentito y acogedor.

Amanecí en volandas,
con los ojos abiertos y vivos.
Con la mirada en ancho y alto.
Con calor y color y candor.
Y con las ganas de ver que nunca es tarde.
Que aún quedan tréboles de cuatro hojas
y llaves que abren puertas y ventanas.

Amanecí  en dulce de miel y moras.
En hojaldre de chocolate y
en almendras garrapiñadas.
En corteza de pan caliente
y copa de vino fresco.

Si vuelvo a dormir,
despiértame cuando de nuevo
veas llegar un Pegaso blanco,
con un trébol de cuatro hojas en las crines
y aroma a pan recién hecho.

viernes, 20 de abril de 2018

Con puñado de días

Con un puñado de días sueltos,
me haré un calendario de mese cortos
y horas infinitas.
La vida se acompasó a un ritmo
que me cuesta seguir. 

Los dedos chasqueas Jazz,
mientras bajo una nube de humo
la vida transcurre en otro tempo.

El niño recoge una y otra vez la peonza.
Mientras mira como baila,
los minutos apenas si existen.

Tengo que inventar otro sistema,
el tic-tac no me gusta,
y la clepsidra me produce escalofríos.

Con un puñado de días locos,
me haré un calendario de mañanas sanas.
Las náyades asoman por los acuíferos
de las manzanas de agua y azúcar.
Creo que esto empieza a arreglarse.

Con un puñado de ganas, me haré una vida de sueños.